Corteza de yogur helado de chía, semillas y frambuesa

Melania Melanya Kushla

El cremoso yogur griego constituye la base proteica de esta corteza de yogur helado, mientras que las semillas de chía aportan fibra, omega-3 de origen vegetal y antioxidantes que pueden ayudar a reducir la inflamación relacionada con el riesgo de cáncer. Las frambuesas agridulces aportan vitamina C, manganeso y polifenoles que favorecen la salud celular, y las semillas de girasol aportan vitamina E, selenio y fitoquímicos con posibles efectos protectores. Ligeramente endulzada con sirope de arce y con un toque de sal en escamas, esta corteza es tan nutritiva como satisfactoria. Versátil y adaptable, puedes sustituirla por fruta de temporada, diferentes semillas o frutos secos, o incluso un chorrito de chocolate negro para adaptarla a tu gusto y a tus necesidades nutricionales durante todo el año.


Corteza de yogur helado de chía, semillas y frambuesa

Receta de: Melanya Kushla, MS, RD, CHES en Taste & Thrive
Rendimiento: Diez piezas
Tamaño de la porción: pieza 1

Ingredientes

  • 1½ tazas de yogur griego natural

  • ¼ taza de semillas de chia

  • 3 cucharadas de jarabe de arce

  • 1 cucharadita de extracto de vainilla o almendras

  • ½ taza de frambuesas frescas o congeladas

  • ¼ taza de semillas de calabaza, sin cáscara (pepitas)

  • ¼ taza de semillas de girasol, sin cáscara

  • ⅛ cucharadita de sal marina en escamas

  • Opcional: 2 cucharadas de chispas de chocolate negro o chocolate rallado


Utensilios

  • Un molde para hornear de un cuarto de hoja

  • El papel para hornear

  • Espátula

  • Tazas de medir

  • Tazón pequeño para mezclar (1)

  • Cucharas


Direcciones

  1. Cubre una bandeja para hornear con papel pergamino y reserva.

  2. En un tazón pequeño, combine el yogur griego, las semillas de chía, el jarabe de arce y el extracto de vainilla o almendra. Mezcle con una espátula hasta que esté bien integrado.

  3. Extiende la mezcla de yogur griego de manera uniforme sobre la bandeja para hornear cubierta con papel pergamino, dejándola de aproximadamente ½ pulgada de espesor.

  4. Añade el resto de los ingredientes: frambuesas, semillas de calabaza y girasol, y sal marina. Espárcelos por la superficie del yogur. Se pegarán y se hundirán un poco, pero permanecerán visibles.

  5. Congele la corteza, tapada o descubierta, durante un mínimo de 4 horas hasta que se endurezca.

  6. Una vez congelado, córtalo o sepáralo en trozos del tamaño deseado y ¡disfrútalo!


Notas

  • El yogur griego bajo en grasa o entero funciona mejor que las variedades sin grasa.

  • Al seleccionar frambuesas, busque opciones orgánicas: debido a su membrana frágil y superficie altamente texturizada, las frambuesas son más propensas a albergar residuos de pesticidas.

  • Intente cambiar sus semillas favoritas y frutas frescas de temporada para obtener un regalo que cambia con las estaciones.

  • Cuando se almacena congelada dentro de una bolsa para congelador, esta corteza puede durar hasta un mes.


Información nutricional (por porción)

85 calorías – 4 g de grasa – 0.3 g de grasa saturada – 7 g de carbohidratos – 4 g de proteína – 2 g de fibra – 65 mg de sodio


Puntos destacados de nutrientes

  • Yogur GriegoRico en proteínas de alta calidad y probióticos, el yogur griego favorece la salud intestinal, lo cual contribuye a la función inmunitaria y a la regulación de la inflamación, ambos factores importantes para reducir el riesgo de cáncer. Su contenido de calcio también puede contribuir a reducir el riesgo de ciertos tipos de cáncer, en particular el colorrectal.

  • Chia SemillasRepletas de fibra, ácidos grasos omega-3 de origen vegetal y antioxidantes, las semillas de chía pueden ayudar a reducir la inflamación, regular el azúcar en sangre y proteger las células del daño oxidativo vinculado al desarrollo del cáncer.

  • Jarabe de arceSi bien es una fuente de azúcares naturales, el jarabe de arce también contiene pequeñas cantidades de polifenoles y minerales con propiedades antioxidantes, que pueden ayudar a combatir el estrés oxidativo cuando se usan con moderación.

  • FrambuesasLas frambuesas, ricas en vitamina C, manganeso y polifenoles como el ácido elágico, tienen fuertes efectos antioxidantes y antiinflamatorios que pueden ayudar a retardar el crecimiento de las células cancerosas y proteger el ADN de daños.

  • Semillas de girasol (sin cáscara)Las semillas de girasol, fuente de vitamina E, selenio y fitoquímicos, pueden ayudar a proteger las células del estrés oxidativo y favorecer la función inmunológica, ambos importantes para la prevención del cáncer.

¿Listo/a para tomar las riendas de tu salud?

Regístrate para recibir recetas, avisos de eventos, noticias y consejos útiles sobre la vida contra el cáncer.

Suscríbete a nuestro boletín

  • Este campo es para fines de validación y debe dejarse sin cambios.